Consejos

Cerca estando lejos

La nueva normalidad ha dado paso a una nueva forma de relacionarnos con los demás. Una de las medidas que nos protege del contagio es mantener la distancia respecto a aquellos que nos rodean. Sin embargo, somos seres sociales que necesitamos de los otros y tenemos que convivir con los demás de la mejor manera posible.

 

¿Cómo podemos hacer para sentirnos cerca aun estando lejos?,
¿cómo gestionar las discrepancias que puedan surgir entre nosotros sin vernos envueltos en grandes conflictos?

Pedir cambios de comportamiento con la técnica del Sándwich

No todos interpretamos de la misma manera lo que ocurre a nuestro alrededor y no todos tenemos facilidad para adaptarnos e incorporar las novedades de esta normalidad. Por ello, es fácil que nos encontremos en situaciones que nos generen incomodidad y queramos pedir algún cambio a la otra persona.

 

La técnica del Sándwich tiene tres puntos clave: empatía (“entiendo que…”), descripción de lo que ocurre sin recurrir a etiquetas (“es necesario que te pongas la mascarilla” vs. “eres un irrespetuoso”) y proposición de alternativa (“me gustaría que…”).

Miedo a lo que piensen los demás cuando exprese mis necesidades

Generalmente, queremos decir las cosas y encontrarnos con la aceptación y aprobación incondicional del que tenemos delante. No obstante, no podemos controlar las percepciones de los demás y el tratar de hacerlo aumenta nuestro malestar. El consejo para reducir este miedo pasa por aceptar que no siempre tenemos que estar de acuerdo los unos con los otros y no pasa nada.

 

Utilizar un lenguaje asertivo, si bien puede resultar complicado, tiene efectos positivos en nuestra autoestima y bienestar. Para ello debemos tener en cuenta tres variables: que consigamos nuestros objetivos, que mantengamos las relaciones con las personas que consideramos importantes y que soportemos el
mínimo coste emocional posible.

 

En este punto, puedes apoyarte en la información y la normativa publicada en las redes sociales, en la pagina web y en los carteles del autobús.

Afronta las críticas de los demás desde la asertividad: técnica del disco rayado

Todos podemos recibir alguna crítica que nos haga tomar conciencia de que no hemos hecho las cosas como debíamos. En esos casos pediremos disculpas y nos comprometeremos con el cambio.

Por el contrario, cuando consideremos la crítica inapropiada, injustificada o poco relevante recurriremos a la técnica del disco rayado. Como siempre, primero haremos uso de la empatía (“entiendo que…”) y posteriormente nos mostraremos firmes en nuestra decisión o plan de acción (pero voy a mantenerme en lo que estoy diciendo/ haciendo).

Utilizar los recursos de comunicación disponibles para mantener y mejorar nuestras relaciones

En este punto podemos considerar cuatro elementos clave: las palabras que decimos, las cuales han de reflejar interés, calidez, tranquilidad, etc., el tono de la voz, la gesticulación (p.ej. el movimiento de manos ayuda a enfatizar y a mostrar interés e ilusión) y la sonrisa. Esta última estará tapada la mayor parte del tiempo por la mascarilla, pero tiene el poder de ser sentida aunque no la podamos ver.

Comparte tus inquietudes con alguien de confianza y desarrolla la resiliencia

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a las dificultades. Para poder desarrollarla será necesario poner en palabras lo que vivimos, pensamos o sentimos y además compartirlo con personas cercanas. Si esto no consigue ayudarte tanto como te gustaría, puedes pedir ayuda a un profesional.

Enseña las medidas de higiene y seguridad a los más pequeños de forma divertida

Para ello puedes comprar o decorar las mascarillas con sus personajes o juegos favoritos, explicarles todos los beneficios de protegernos a nosotros mismos, aplicar estas medidas a sus muñecos y juguetes y jugar al escondite con el virus.

 

Respecto a esto último, recuerda que gana aquel que se esconde mejor detrás de su mascarilla.